Reformulación de derivados cárnicos potencialmente funcionales en base a un perfil lipídico optimizado y a la presencia de antioxidantes así como de fibras y minerales.
Acción 2Chorizos curados funcionales con el perfil lipídico modificado y con minerales añadidos de demostrada función saludable.
Acción 3Diseño de productos cocidos y curados con nuevas fibras dietéticas añadidas como fructooligosacáridos de distinta longitud de cadena, licopen, ácido fólico y sales minerales.
Acción 4Productos cárnicos con componentes bioactivos que pueden tener un efecto en la pérdida de peso, actividad hormonal y eliminación de radicales.
Acción 5Optimización del diseño del producto y el proceso de elaboración a partir de funciones objetivas definidas a partir de los parámetros obtenidos en este proyecto.
Desde hace mucho tiempo los alimentos han sido elaborados con el fin de satisfacer las exigencias del consumidor en cuanto a propiedades sensoriales, valor nutritivo y más recientemente, como consecuencia del actual ritmo de vida, a proporcionarle una mayor comodidad para facilitar el consumo.
La idea de diseñar nuevos productos alimentarios con efectos beneficiosos para la salud es relativamente nueva y responde cada vez más al reconocimiento de la importancia de la dieta en la prevención y tratamiento de las enfermedades.
No hay un acuerdo claro sobre la forma de denominar (mayoritariamente: alimentos funcionales) y definir estos productos; parece que la definición más utilizada es la que indica que se trata de alimentos que además de su valor nutritivo básico contienen un determinado balance de nutrientes que nos ayuda a “funcionar mejor y más efectivamente” en muchos aspectos y, sobre todo, poseen una actividad biológica favorable en la prevención de enfermedades y trastornos más o menos generalizados.
Un alimento puede considerarse funcional si se demuestra satisfactoriamente que ejerce un efecto beneficioso sobre el organismo mejorando el estado de salud o bienestar, reduciendo el riesgo de enfermedades o ambas cosas.
De entre los muchos ingredientes que se han estudiado para su utilización en alimentos funcionales podemos citar:
Ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) omega-3 procedentes de fitoplancton, algas o aceites de pescado (ácido linoléico, eicosapentennoico (EPA) o docosahexenoico (DHA)):
Vitaminas liposolubles e hidrosolubles:
Carotenoides relacionados con:
Ácido fólico y folatos: Su déficit produce anemia megaloblástica y malformaciones en el feto.
Calcio:
Minerales:
Aminoácidos libres: sobretodo los aminoácidos esenciales (Lys, Ile, Met, Hys) cuyo déficit puede resultar en un retraso del crecimiento.
Fibra dietética y fructooligosacaridos (FOS): Efectos favorables reduciendo el riesgo de cáncer de colon, obesidad, enfermedades cardiovasculares.
Muchos alimentos han sido enriquecidos con algunos de los ingredientes anteriores (cereales, leche, zumos…) sin embargo los productos cárnicos han sido objeto de mucha menor atención:
La evolución del consumo de productos cárnicos durante los últimos años es descendente debido fundamentalmente a la asociación entre su consumo y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares así como de obesidad e hipertensión. Por ello su conversión a “productos funcionales” es una idea sugerente que podría favorecer el desarrollo de la industria cárnica en el futuro.
Para tener evidencias científicas que demuestren el efecto beneficioso de estos alimentos se realizarán los siguientes estudios:
Estabilidad de (los) ingrediente(s) funcional(es) incorporado(s) durante el proceso de elaboración, el almacenamiento previo a su consumo y tras la aplicación de tecnologías emergentes (altas presiones, radiaciones ionizantes, pulsos de luz) en el caso de su preparación de productos lonchados (productos RTE).
Disponibilidad de los ingredientes incorporados en los productos elaborados anteriormente mediante métodos in Vitro que simulen los cambios que sufre el alimento cuando se somete a la digestión gastrointestinal.
Basándose en la colaboración entre varios grupos de investigación de contrastada experiencia este subproyecto propone modificar la composición de un grupo considerable de productos:
Granja Camps i Armet s/n, 17121 Monells (Girona)
T. 972 630 052 · T. 972 630 980